Quiénes somos
El Instituto de Formación de Justicia y Derechos Humanos nació en 2010 con una convicción exigente por su sencillez: el derecho no se transforma en el Diario Oficial, sino en el momento en que alguien tiene que aplicarlo. Un área de cumplimiento que redacta un protocolo, una defensora que arma un amparo, una funcionaria que decide sobre un caso concreto con el expediente enfrente.
Desde entonces trabajamos en tres registros que se alimentan entre sí. La formación, que traduce marcos normativos en criterios utilizables. El litigio estratégico, que pone esos criterios a prueba ante los tribunales y devuelve al aula lo que aprende del expediente. Y la investigación aplicada, que documenta el trecho entre lo que la norma promete y lo que la práctica entrega.
Con los años esa práctica se ordenó por destinatario, porque el encargo cambia según quién lo hace: una empresa necesita evidencia defendible, un organismo multilateral necesita metodología replicable, una organización civil necesita capacidad de litigio, una institución pública necesita criterios que sobrevivan al cambio de administración. El método es el mismo; el entregable, no.
Nos interesa la distancia entre la norma escrita y la decisión que efectivamente se toma.